En tiempos de rebelión y revolución
un alma infinita sigue vagando
por aquel parque sin dirección,
mirando ojos vacíos, palabras mudas
y sueños sin futuro.
Una lágrima secada al Sol,
una sonrisa sin sentido,
y un pensamiento negativo
le dan a ese sentimiento
un aspecto oscuro
aún no comprendido.
Y busca respuestas,
busca abrazos,
busca miradas
que para nada le hagan
cómplice de sus palabras.
Con la necesidad de saber
cómo pudo volver a caer
en aquel mundo sin ley.
En aquel paraíso roto
en el que todo se esfumó
con un simple adiós.
Sabiendo que volvió a errar,
con otro nombre, otra cara
y otra mirada,
pero, ¿para qué?
para volver al comienzo
donde creía no volver.
Para no aprender
o más bien para saber
que ya no será fácil
volver a confiar
y volver a ser
aquel alma pura
sin miedo a caer.
Tantas veces hundida
tantas veces caída...
Por todo y por nada,
por querer parar el mundo
y por querer destruirlo.
sábado, 28 de mayo de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
Despierto,
bien, hace sol...
Bajo,
café, cigarro y jardín.
El sol en la cara dormida,
las ideas que vuelven a surgir
en una cabeza que sigue en la cama.
Revisión de planes,
planificación de días
y diario a seguir.
Está todo en su sitio...
Cierro los ojos,
me encierro en mí
y rebrotan los sentimientos
que anoche se fueron
para dejarme dormir.
La extraña sensación de no saber
qué hago aquí.
La inmesa necesidad de escapar
más allá del mar.
Y la increíble claridad
de saber que me gusta...
Sí, que me gusta como soy
y me encanta estar así,
relajada, recién despierta
y con el sol iluminando mi piel...
Venga,que empieza un nuevo día...
jueves, 3 de marzo de 2011
¿Me lo puedes explicar?
¿Por qué desapareces cuando me siento bien?
Si es el momento perfecto para expresarme,
y tú me abandonas, te esfumas y no entiendo el por qué.
¿Será porque la Luna ya no me entiende?
¿O quizás porque hay un Sol que brilla aun más fuerte?
Puede que sea yo la culpable.
Puede que mi mente ya no se evada con la misma facilidad.
Puede que mi imaginación ya no vuele igual que ayer.
Sé que por mi cabeza fluyen mil historias,
mil pensamientos y mil sentimientos.
Pero ninguno es suficiente para ti.
Ninguno te llena, ni te motiva.
Sólo sé que te extraño,
que anhelo las noches a tu lado,
y que la Luna me pregunta por ti.
A veces no me entiendo, pienso demasiado y pierdo la cabeza.
Entonces creo que has vuelto,
que todo esto hará que llegues hasta mi,
pero me vuelvo a dar cuenta de que no estás.
Vuelve conmigo, querida amiga.
Vuelve a esta habitación oscura.
Vuelve a iluminarla.
Vuelve a inspirarme y
a hacerme sentir esa paz y
esa tranquilidad que sólo tú me sabes dar.
¿Por qué desapareces cuando me siento bien?
Si es el momento perfecto para expresarme,
y tú me abandonas, te esfumas y no entiendo el por qué.
¿Será porque la Luna ya no me entiende?
¿O quizás porque hay un Sol que brilla aun más fuerte?
Puede que sea yo la culpable.
Puede que mi mente ya no se evada con la misma facilidad.
Puede que mi imaginación ya no vuele igual que ayer.
Sé que por mi cabeza fluyen mil historias,
mil pensamientos y mil sentimientos.
Pero ninguno es suficiente para ti.
Ninguno te llena, ni te motiva.
Sólo sé que te extraño,
que anhelo las noches a tu lado,
y que la Luna me pregunta por ti.
A veces no me entiendo, pienso demasiado y pierdo la cabeza.
Entonces creo que has vuelto,
que todo esto hará que llegues hasta mi,
pero me vuelvo a dar cuenta de que no estás.
Vuelve conmigo, querida amiga.
Vuelve a esta habitación oscura.
Vuelve a iluminarla.
Vuelve a inspirarme y
a hacerme sentir esa paz y
esa tranquilidad que sólo tú me sabes dar.
jueves, 13 de enero de 2011
Hay momentos en la vida en los que eres feliz.
Hay situaciones que, sin explicación alguna, te hacen sonreir.
Y hay palabras precisas en momentos exactos que te hacen sincerar.
Hay momentos tristes,
momentos alegres,
momentos sin sentido,
momentos exlcusivos,
momentos solitarios
y momentos que no quieres que acaben nunca.
¿Momentos?
¿Sabes realmente que significan?
¿Cómo conseguir que cada instante de tu vida sea único y tuyo?
Para un minuto,
escucha el silencio,
siente el viento
y mira hacia adentro.
¿Qué ves?¿Qué notas? ¿Qué oyes?
Nneka - Mind vs Heart
Hay situaciones que, sin explicación alguna, te hacen sonreir.
Y hay palabras precisas en momentos exactos que te hacen sincerar.
Hay momentos tristes,
momentos alegres,
momentos sin sentido,
momentos exlcusivos,
momentos solitarios
y momentos que no quieres que acaben nunca.
¿Momentos?
¿Sabes realmente que significan?
¿Cómo conseguir que cada instante de tu vida sea único y tuyo?
Para un minuto,
escucha el silencio,
siente el viento
y mira hacia adentro.
¿Qué ves?¿Qué notas? ¿Qué oyes?
Nneka - Mind vs Heart
martes, 21 de diciembre de 2010
Cuando la vida pasa como un tren,
y no te das cuenta de lo que hay alrededor,
como no te das cuenta de la gente del vagón. Cuando sientes la angustia dentro del túnel,
cuando ves la luz del tren acercarse,
y sin apenas alargar el brazo puedes tocarlo.
Cuando se mezcla aire, luz, olor, miedo, adrenalina...
Y aprovechas esa milésima de segundo
que parece una vida eterna.
Y gritas...
Cuando el grito sale de lo más profundo de tus entrañas.
Y sólo tú sabes que estás gritando...
Porque nadie te ve en la penumbra.
Porque nadie te escucha en el rugir del motor.
Y simplemente eres tú contra el gigante...
Cuando te das cuenta de que ese gran tren es tu vida.
Cuando ves tu vida desde fuera.Cuando ves las demás vidas como pasajeros que se van.
Y al final...¿qué te queda?
Soledad, pasión, recuerdos...gritos.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Hay mañanas que me levanto filosófica, o algo así.
Por ejemplo hace un par de días. Me levanté tarde. No llegaba a clase. Y pensé: " Tengo dos opciones: uno, hacer todo a toda hostia, correr, coger el bus y llegar 15 minutos tarde a clase, que bueno, no es mucho; o dos, desayunar tranquilamente, darme una ducha e irme a clase con calma".
Asi que, como todos haríais, escogí la opción dos.
Me puse musiquita, levanté las persiana y entró el Sol. Entonces recordé a un tronado que conocí el otro día, que me hablaba del Tao. Me acordé del fluir del agua y del viento. Me acordé de todo lo que sé sobre la filosofía oriental taoista.
Asi que me fui a la librería del mejor de los taoistas independientes que conozco ( mi padre) y escogí un libro. Se llamaba "El seguir del Tao". Son meditaciones de un taoista del Siglo XXVIII. Me leí parte del libro en el bus, de camino a clase...
Estuve toda la mañana dándole vueltas a mil cosas.
Para no dejar de lado mi semana filosófica, hoy me he cogido otro libro que tengo desde hace tiempo, y que es sobre las enseñanzas de un gurú de Sudamerica. Con mi mente ya más abierta, lo he entendido mejor que el taoista. También porque es más claro, menos metafórico y menos literario.
Pero me he dado cuenta de algo fundamental: ya sea en Perú o en China, ambas filosofías persiguen un mismo camino:
Enseñar a la gente a pensar por sí mismos. A negar el hecho de que somos un ego simple y sin decisión. A aceptar la naturaleza que nos rodea, la naturaleza que nos forma, y así aceptarnos a nosotros mismos. Esto nos lleva a un estado en el que la mente y el corazón se abren. Aprender a no enturbiar lo que realmente eres. Aprender a ver una realidad que la gente que no para a pensarlo no ve.
Entre otras miles de cosas, te dan a entender que lo esencial y la esencia de cada uno se puede manchar (como ocurre con la mayoria) con avaricias, codicias y penas injustificadas del mundo cotidiano. Pero si tu mente está libre de todas esas cosas, la armonía y el equilibrio contigo mismo y con tu alrededor llega a su máximo esplendor, aunque sea en situaciones casi incontrolables.
La verdad que ahora mismo tengo muchas cosas en la cabeza, muchas ideas, muchas aclaraciones y muchas metas mentales que conseguir, y están todas mezcladas. Pero luego me paro y pienso: ¿realmente quiero controlar mi mente? ¿realmente soy lo suficientemente fuerte como para lograr cambiar todas esas cosas que me estorban y me enturbian?
Si os digo la verdad... creo que sí que puedo. Es más, todos podemos hacerlo si queremos de verdad. Lo que es realmente difícil es saber compaginar la vida actual y frenética de la sociedad en la que vivimos con la vida de liberación mental que queremos conseguir...
Pero como decía mi abuela: pasito a pasito...se hace el caminito.
Por ejemplo hace un par de días. Me levanté tarde. No llegaba a clase. Y pensé: " Tengo dos opciones: uno, hacer todo a toda hostia, correr, coger el bus y llegar 15 minutos tarde a clase, que bueno, no es mucho; o dos, desayunar tranquilamente, darme una ducha e irme a clase con calma".
Asi que, como todos haríais, escogí la opción dos.
Me puse musiquita, levanté las persiana y entró el Sol. Entonces recordé a un tronado que conocí el otro día, que me hablaba del Tao. Me acordé del fluir del agua y del viento. Me acordé de todo lo que sé sobre la filosofía oriental taoista.
Asi que me fui a la librería del mejor de los taoistas independientes que conozco ( mi padre) y escogí un libro. Se llamaba "El seguir del Tao". Son meditaciones de un taoista del Siglo XXVIII. Me leí parte del libro en el bus, de camino a clase...
Estuve toda la mañana dándole vueltas a mil cosas.
Para no dejar de lado mi semana filosófica, hoy me he cogido otro libro que tengo desde hace tiempo, y que es sobre las enseñanzas de un gurú de Sudamerica. Con mi mente ya más abierta, lo he entendido mejor que el taoista. También porque es más claro, menos metafórico y menos literario.
Pero me he dado cuenta de algo fundamental: ya sea en Perú o en China, ambas filosofías persiguen un mismo camino:
Enseñar a la gente a pensar por sí mismos. A negar el hecho de que somos un ego simple y sin decisión. A aceptar la naturaleza que nos rodea, la naturaleza que nos forma, y así aceptarnos a nosotros mismos. Esto nos lleva a un estado en el que la mente y el corazón se abren. Aprender a no enturbiar lo que realmente eres. Aprender a ver una realidad que la gente que no para a pensarlo no ve.
Entre otras miles de cosas, te dan a entender que lo esencial y la esencia de cada uno se puede manchar (como ocurre con la mayoria) con avaricias, codicias y penas injustificadas del mundo cotidiano. Pero si tu mente está libre de todas esas cosas, la armonía y el equilibrio contigo mismo y con tu alrededor llega a su máximo esplendor, aunque sea en situaciones casi incontrolables.
La verdad que ahora mismo tengo muchas cosas en la cabeza, muchas ideas, muchas aclaraciones y muchas metas mentales que conseguir, y están todas mezcladas. Pero luego me paro y pienso: ¿realmente quiero controlar mi mente? ¿realmente soy lo suficientemente fuerte como para lograr cambiar todas esas cosas que me estorban y me enturbian?
Si os digo la verdad... creo que sí que puedo. Es más, todos podemos hacerlo si queremos de verdad. Lo que es realmente difícil es saber compaginar la vida actual y frenética de la sociedad en la que vivimos con la vida de liberación mental que queremos conseguir...
Pero como decía mi abuela: pasito a pasito...se hace el caminito.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Lo bueno de noches así, es simple.
Tan simple como sentirte bien contigo mismo.
Tan simple como saber que lo hiciste bien.
Tan simple como dejar los arrepentimientos al otro lado de la ventana.
Siempre quedan dudas y excusas,
pero ahora eso no es lo importante.
Lo único que pasa por tu cabeza es aquello que te hace sonreir.
¿La razón? Aún no la sabes.
¿Pero acaso todo debe tener un motivo?
Cabeza tranquila, cuerpo cansado, alma limpia.
¿Qué más necesitas?
No escondes nada, eres un simple cristal.
La sinceridad de tus ojos lo dicen.
La pureza de tu sonrisa te delata.
Y te sientes bien,
Te sientes... a gusto.
Eres tú, sólo tú, exclusivamente tú.
Tus sentimientos, tus pensamientos, tus hechos.
Esta noche no se pelean,
esta noche te dan tregua.
Y lo mejor es saber, que mañana será distinto.
Mañana un nuevo desafío,
otro reto,
otra tú.
Noches en las que la Luna te mira, te sonríe y te guiña.
Tan simple como sentirte bien contigo mismo.
Tan simple como saber que lo hiciste bien.
Tan simple como dejar los arrepentimientos al otro lado de la ventana.
Siempre quedan dudas y excusas,
pero ahora eso no es lo importante.
Lo único que pasa por tu cabeza es aquello que te hace sonreir.
¿La razón? Aún no la sabes.
¿Pero acaso todo debe tener un motivo?
Cabeza tranquila, cuerpo cansado, alma limpia.
¿Qué más necesitas?
No escondes nada, eres un simple cristal.
La sinceridad de tus ojos lo dicen.
La pureza de tu sonrisa te delata.
Y te sientes bien,
Te sientes... a gusto.
Eres tú, sólo tú, exclusivamente tú.
Tus sentimientos, tus pensamientos, tus hechos.
Esta noche no se pelean,
esta noche te dan tregua.
Y lo mejor es saber, que mañana será distinto.
Mañana un nuevo desafío,
otro reto,
otra tú.
Noches en las que la Luna te mira, te sonríe y te guiña.
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